Esclavitud en libertad

Tal vez la primera reacción al escuchar la palabra esclavitud aplicada a la sociedad avanzada actual sea la de echarse las manos a la cabeza. Sin embargo, mi percepción de la realidad constata de forma visible la existencia de un tipo de esclavitud contemporánea, distinta a la que llevaban a cabo hace siglos los colonos al conquistar nuevos territorios, pero con tintes semejantes. Me refiero al hombre actual como esclavo de las pautas sociales, esclavo del qué dirán y del que pensarán, esclavo de unos cánones físicos y psicológicos impuestos por una sociedad a través de los medios de comunicación de masas mediante las sutiles y manipuladoras tácticas publicitarias. Aparentemente gozamos de una libertad sin límites, pero pulsamos el botón de la televisión e iluminados por el haz de luz multicolor que nos hipnotiza de forma inconsciente, introducimos en nuestra mente una forma de vestir, un afán por conseguir una figura corporal de extrema delgadez, unos hábitos alimenticios exentos de materia grasa, la idea, a fin de cuentas, de estar a la moda para conseguir con ello la integración en la comunidad y el respeto de los demás... La fuerza personal de cada uno hace que sea distinto el impacto de estas normas mediáticas, pero de forma paulatina se van introduciendo de un modo cada vez más profundo en nuestros maleables y frágiles intelectos.
2 comentarios
Diego -
La esclavitud a los canones de belleza que nos imponemos la sociedad (al fin y al cabo todos formamos parte de ella) no va a ser algo pasajero. El ser humano necesita sentirse socialmente aceptado, por eso buscamos ese estilo común, para sentirnos dentro del grupo.
Elisabeth -
Pero en realidad ¿de qué nos sirve?¿qué nos aporta?
Lo peor es que esta tan arraigado que es imposible desprenderlo;ya es algo normal, algo innato, algo que todos seguimos y no cambiaremos.